La Jive pesa unos 15 kilos aproximadamente, cuenta con un motor y una batería compactos, y es compatible con smartphones gracias a su conectividad vía Bluetooth 4.0 (la aplicación permite controlar la distancia recorrida, la velocidad o la batería, pero también la ubicación y recorrido con el GPS). Pero si por algo destaca este modelo híbrido, es por su eficaz diseño. Se pliega con facilidad, ahorrando espacio y facilitando su transporte, algo imprescindible en el entorno urbano.La bicicleta eléctrica: ¿el futuro?
Sin cadena -utiliza una transmisión de cardán-, y con frenos hidráulicos de disco, este modelo cuenta con una autonomía de 32 kilómetros -la batería se recarga totolamente en dos horas a través de una toma de corriente casera. Puede llegar a alcanzar los 25 km/h de velocidad, y permite al usuario pedalear en su tres modos: eléctrico completo, con pedaleo asistido o sin ayuda eléctrica.
De momento, la Jive ya está en venta en Reino Unido por unos 1.800 € aproximadamente. De hecho, 87 de las 100 bicicletas fabricadas ya han sido reservadas. El envío está previsto para finales de verano.